31º Feria del Libro

 

Guillermo Martínez

El 21 de julio, Revista Axolotl fue convocada para integrar el panel que entrevistó a Guillermo Martínez, ganador del Premio Planeta 2003, en el Auditorio de FM La Tribu

 

El escritor y matemático argentino habló de su experiencia en dicho concurso y defendió los certámenes literarios como uno de los mejores medios para lograr una primera publicación.

Si bien en muchos de sus cuentos y novelas recurre a la matemática como parte esencial del argumento, lo que da a su obra un color indudablemente singular, Martínez se ocupó de dividir las aguas y de desligar su trabajo literario de la matemática, a las que dice haberse acercado más bien por accidente.

 

 

Al analizar la situación actual de la literatura argentina, resaltó la existencia de "divisiones binarias" a la hora de encarar la creación de una obra artística: hay escritores que se inclinan por estructuras clásicas y otros que prefieren romperlas, algunos se manejan por arrebatos espontáneos y otros optan por un trabajo arduo de corrección. Consideró válidas a ambas posturas, si bien se reconoce como un escritor clásico que dedica un tiempo importante a la corrección de sus textos.  Un buen escritor —asegura— es aquel que logra darle a cada una de sus obras un nuevo espíritu que la distinga de las anteriores.

Se declaró ávido lector de Henry James y dijo no recurrir a Borges como referencia, más que en lo concerniente a determinados aspectos que le interesó analizar en sus ensayos. El comentario nos llamó la atención atendiendo a los guiños que parecen descubrirse en su última novela, Crímenes Imperceptibles, donde, si bien no lo nombra de forma explícita, llega incluso a citarlo.

 

“¿Cómo nos convencés a nosotros de leer?”, preguntó una adolescente del público, como cierre del encuentro. Un extraño modo de pensar a la literatura y al arte que parece hacerse cada día más popular entre los jóvenes, y una pregunta a la que Martínez respondió del mejor modo imaginable.

“Yo no te tengo que convencer de nada. Leer no es algo que uno tenga que hacer obligado. Hay que pensar en la literatura como una puerta más que se abre, una nueva habitación que se descubre. El que quiera vivir en un mono-ambiente, allá él”.

 

 

Mariana Alonso y Miguel Sardegna

 

Charla con Horacio Salas

© Revista Axolotl, Número 5