ARTE POÉTICO CHINO

Una danza, un fluir del lenguaje

Mi copa derramada;

Mi botella, vacía;

Ceniza, el fuego. El hombre

Ya no habla: susurra:

¿A quién decir mi canto?

Tu fu “En la tormenta” fragmento

Mi copa derramada, dice Tu Fu y nada es más preciso que esa copa meciéndose sobre el líquido que desangra, que deja la botella vacía del brebaje que apaga al fuego. Y todo se sucede con exactitud: ¿A quién decir mi canto?, pregunta después de que el silencio lo enmudece.

Una característica del arte poético chino es la concisión, el gran contenido filosófico y la sutileza. Ese encadenamiento que transmite con exactitud, que muestra más que aquello que dice. Goza de una tradición de tres mil años y ha desarrollado sus forma, su métrica y su estilo. Con frecuencia se expresa en diferentes tiempos verbales, cada verso resulta un elemento compacto, cuya interpretación resulta clara para el lector.

Desde sus primeros poemas los chinos relacionaron la poesía con la música por lo que se diferencia de la poesía occidental en forma y en pensamiento, dando como resultado un cuerpo lírico de gran refinamiento y sugerencia.

De la cultura china, la poesía amorosa es quizás la faceta mas apreciada universalmente. Ha sido escrita tanto por emperadores como por monjes, generales, funcionarios, amantes y campesinos. Ligada siempre a la vida y las actividades de la gente más que en ninguna otra cultura, loa a los antepasados, celebra la belleza de la naturaleza, canta al amor. Se sitúa en escenarios naturales como bosques, orillas de ríos, arroyos; o en lugares íntimos, en el interior del cuarto, en el recluido espacio erótico de un tocador. A menudo la mujer es el único personaje en escena, rodeada de un decorado monacal que hace más intenso el deseo. La ausencia del amante la sume en una profunda tristeza. Una melancolía que atraviesa casi todo el repertorio poético chino.

Mientras para Occidente la pasión representa los goces de la vida y la sustancial plenitud de hombres y mujeres, para los chinos el matrimonio es el punto trascendental y culminante.

En esta poesía llama poderosamente la atención tanto su antigüedad como su continuidad. La falta de contacto físico entre los amantes, la sutileza en las referencias sexuales y la sustitución de las zonas erógenas tradicionales por objetos que las reemplazan, hacen que la sensualidad sea aún más intensa. Tal vez, el hecho de que la cultura china fuera artífice de la imprenta ayudara a la propagación, preservación y estudio de su poesía. O quizás sea su libre comprensión, su gran tradición poética y sus convencionalismos particulares, ajenos a un lector trivial, lo que hace que esta poesía sea tan valorada y perpetuada en la literatura universal.

Además de los estereotipos y el alto grado erótico, la poesía china tiene también mitos y leyendas que sirven a sus alusiones de sucesos y personajes del pasado. Estos poemas tradicionales están más vinculados al sentido común y es por eso que no necesitan de una interpretación como aquellos de tenor amoroso en dónde el simbolismo y la sutileza dejan en libertad la imaginación del lector.

Existen dos tradiciones en la literatura china: la literaria y la popular que se remonta a más de mil años antes de la era cristiana. Desde el principio la poesía fue la madre de la expresión artística. Li Po (701-762 aprox. d. de C.) es tal vez, junto con Tu Fu y Wang Wei, el más grande de los poetas chinos. "Un Inmortal exiliado en la tierra" según el poeta Chin-chang. Si bien una leyenda dice que murió borracho tratando de abrazar la luna, la fecha de su muerte es incierta. China no lo considera como a un humano, sino como a alguien que alcanzó la inmortalidad.

La mejor poesía china se escribió durante la dinastía Tang (618-906) de la que se han conservado miles de poemas. Li Po, líder taoísta de la escuela romántica, se rebeló contra los convencionalismos poéticos y contra la sociedad en general, destacándose por sobre todos los demás poetas.

Acaso la más gloriosa de las tradiciones chinas, la poesía esté por sobre otros géneros literarios y exprese mejor que ninguno la esencia de sus creencias y de sí mismos. Es el resultado de un arduo trabajo con la intención y el deseo de expresión, una danza, un fluir que desemboca en las huellas de un lenguaje único.

Pájaros que se pierden en la altura.
Pasa una nube, quieta, a la deriva.
Solos y frente a frente, el monte y yo
No nos hemos cansado de mirarnos.

Li Po, Ante el monte Ching-t´ing

 Karina Sacerdote

karinasacerdote@revistaaxolotl.com.ar

Fuentes: Traducciones: Versiones y Diversiones, de Octavio Paz
Antología de la poesía amorosa de la antigua China, Andrómeda, 1994

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  © Revista Axolotl, Número 17