La Sacerdotisa
“...no hablo yo de fantasmas ni de Dios
sólo te cuento las cosas que se te suelen perder...”
Charly García, EL TUERTO Y LOS CIEGOS
ella fragmenta el porvenir
en trozos pequeñísimos de duda
en átomos puntuales de certeza
la matriz del tiempo
el error ha gestado
un ojo turbio
un simulacro de caleidoscopio
ella ha leído
el libro de los muertos
memorizando
nombres y finales
suponiendo principios
a su femínea esencia inquisidora
todo fue subiendo
pero ha caído
el velo de la incertidumbre
sobre el dictamen adivinatorio
bienvenida casandra
al reino de los ciegos
La Emperatriz
“Así, enlutada por la vida, despliego mis grandes alas blancas para
entrar de nuevo al país de las hadas. Y nada me traerá de vuelta.”
Agnès Michaux, SISSÍ
danzaba en los salones
recamados de oro
giraba como un trompo
de luz
incandescente
canjeaba soledades
destino por promesas
agonías por tiempo
reinaba sorda y ciega
en su pomposa casa de muñecas
perfectamente muertas
y nunca adivinó
que había otra orilla
otro mar
otro puerto
para zarpar hacia allí
donde la vida
era algo más
que un macabro cuento de hadas
Los Enamorados
"Ojalá te enamores
Maldición árabe
los heraldos del beso
pronunciaron
la amatoria sentencia
las bocas
por los siglos de los siglos
se buscarán
hambrientas
se palparán
en el polvo y la ceniza
en el labio sombrío de la muerte
se tocarán
en la dicha y en el vino
en la apoteosis de las humedades
un querube atrevido
desnudo como el aire
rasgueará con saetas
certeras
desoladas
los nombres de los reos
condenados al beso
el amor es por siempre
el crimen y el castigo
El Colgado
“La tierra se llenó con sus castigos,
cada jardín tenía un ahorcado”.
Pablo Neruda, LUEGO ADENTRO DE STALIN
pende como una lágrima
del ojo secreto de las sombras
fruto banal
del herético árbol
de las calamidades
huye la rosa
el pájaro se quiebra
hay una nube azul
que se desploma
otro cadáver
no significa nada
y representa tanto
en el jardín
la araña antigua trepa
por la cuerda hasta el alba
posee su marcha
una silueta estéril
la muerte tiene
la piel amoratada
y los ojos abiertos
La templanza
“.. .¡mejor que ir sin propósitos al cielo
es ir sinceramente hacia una boca!”
Juan Pedro Calou, ORACIÓN ANCESTRAL
XIV
un ángel de rostro circunspecto
de cabellos azules
un ángel con las alas desplegadas
el rostro ceniciento
un icono
un ser a media senda
entre el hombre y el pájaro
trasvasa las estrellas de la noche
en una cántaro roto
transfunde el vino del estío
en una cuba desarticulada
desbarata el deseo
lo suprime
clausura la saliva
el sudor
las urgencias
disecciona el olor de los jazmines
descuartiza palomas
un ángel con la piel anestesiada
un ángel triste
© Raquel Fernández
Primer Premio en el II Certamen Literario Revista Axolotl