Última noche

 

 

indiferente oscuridad

la de tus ojos

clavada en universos esquivos

 

de mi inquisitiva mirada

sólo esta sombra

 

aún rebelde

 

procesión

de mis temblorosas manos

a la espera

 

cómo no imaginarte

en el tedio de mi tarde

alguna vez

 

llamándome

 

 

La celebración

 

Un segundo.

Una noche,

todas las noches

en esa única noche

infinita como la música,

pretérita

pagana.

 

recuerdo

de una cercanía

fugitiva,

presencia pertinaz,

disfrazada de Tiempo.

 

La misma danza ritual

absurda

que nunca cesa.

 

 

  © Miguel Sardegna

Otras publicaciones de

Miguel Sardegna

en Axolotl