![]() |
Luis Omar Comis |
|---|
|
Noches de barrios El colega Baltronure es el primero en apretar el gatillo, ahora lo sigue el zurdo Mirualetti, después yo y el silencio. Apenas suelta un quejido inerte como último resabio de que ahí hubo vida. En medio de esa oscuridad tan oscura, como nuestras conciencias, empiezan a asomarse curiosas luces linderas, seguramente seducidas por los estampidos mortales de las armas. Corremos dos calles abajo, y para despistar a una posible patrulla justiciera nos separamos en distintas direcciones. Unas sirenas distantes aceleran mi corrida. Al dar vuelta en la esquina de Rucci y Venezuela un zumbido frío y caliente me recorre todo el cuerpo y el alma, me paralizo ante esta nueva sensación, es un instante… sólo eso… caigo perplejo, viendo en cámara lenta como mi ejecutor hace ademanes, posiblemente indica a sus compañeros que hizo contacto con uno de los tres sospechosos. Ahora espero que me levanten de este helado piso, donde una tiza firuletea lo que fue mi humanidad con vida… por suerte la carne no puede seguirme tan abajo… abajo… bajo...
© Luis Omar Comis |
| |
|
|---|