Fin de año
Llegamos tarde a la despedida del año. Es que las noches y las farras, los carnavales de máscaras y espumas, lo que en definitiva podemos llamar cúmulo primitivo de diversiones relegó el final de un año que en el calendario terminó hace rato. Por cierta creencia en la brujería decidimos a través de una votación unánime que, por si las moscas, no podíamos cerrar el 2007 antes de mediados de febrero. Esos días que aparecen cada tanto son especiales para la llegada de cataclismos y tempestades, y atravesar sus veinticuatro horas se nos antoja una tarea misteriosa. Por todo eso, tranquilitos y aún calzando ojotas veraniegas, cerramos el año ahora, promediando un febrero extraño, con calores y lluvias, con días largos y noches cortas.
Cumplimos en este número con la publicación completa de los ganadores del II Certamen Axolotl de Cuento y Poesía. Es gran una satisfacción haber aportado nuestro granito de arena a la difusión de estos talentos que se extienden por los lugares más dispares del globo terráqueo. Ciertamente que ha sido una tarea gratificante descubrir el nivel de nuestros participantes, lo que por fin todos ustedes pueden atestiguar de manera completa a partir de este momento. El segundo anuario de la revista dará luz en este 2008 —el año que viene, digamos— bisiesto que se avecina. Manténganse alertas y pacientes, que todo trabajo bien hecho reclama sus buenas horas de insomnio.
desde la redacción
Buenos Aires, febrero de 2008