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Hay películas que, en el momento de su estreno, se convierten en un fenómeno. Pero no hay tantos ejemplos de películas que, mucho tiempo después de ser estrenadas, sigan provocando el mismo efecto en el público y no paren de cosechar seguidores acérrimos, al punto de presenciar las funciones disfrazados como los personajes. Dentro de este último grupo se encuentra The Rocky Horror Show: Orgía de horror y locura (The Rocky Horror Show, 1975), la comedia musical por excelencia. Si bien se la mencionó en la nota dedicada a Velvet Goldmine, ahora nos meteremos de lleno en esta cult movie de siempre.
Origen teatral
El padre del proyecto es Richard O’Brien. Nacido como Richard Smith en 1942 en Cheltenham, Inglaterra, su familia pronto se mudó a Nueva Zelanda. De chico se hizo fanático de las películas de terror y ciencia-ficción que solía ver en doble programa, y también de la música rock. Decidido a convertirse en actor, volvió a tierras inglesas. Como ya existía un Richard Smith, se cambió el apellido por el de O’Brien, que tomó de su abuela materna. En el ambiente teatral británico conoció a Jim Sharman, un joven director australiano con gustos similares a los suyos. Juntos colaboraron en una puesta de Jesucristo Superstar y en obras de Sam Shepard. Deseosos de trabajar en un nuevo proyecto, O’Brien le propuso a Sharman una idea bastante extraña: una comedia musical que homenajeara a las películas de monstruos de la Universal y de la productora Hammer Films, a los films de extraterrestres de los ’50 y al cine clase B, con Ed Wood a la cabeza. Además, la música y la estética estarían inspiradas en el por entonces muy popular movimiento conocido como Glam Rock (de la que también hablamos en la nota sobre Velvet Goldmine). Sharman compró.
“Science Fiction, double feature”, el tema musical con el que abre la historia. Se dice que algunos hospitales colaboraron donando batas y elementos quirúrgicos. La música estuvo a cargo del productor Lou Adler, conocido por su trabajo con grupos como The Mamas & The Papas. ¿El argumento? La pareja compuesta por Brad Majors y Janet Weiss viaja en busca del Dr. Everett Scott, mentor de Brad. En el camino, y en medio de una tormentosa noche, su auto queda varado y deben buscar ayuda en uno de esos castillos tan característicos de las películas de miedo. Ahí conocen al Dr. Frank ‘N’ Furter, un sensual y carismático travesti que logra darle vida a Rocky, un Adonis diseñado como el amante perfecto. A lo largo del relato van apareciendo personajes y situaciones que terminan de darle forma a tan particular espectáculo, que tuvo su estreno el 16 de junio de 1973, en el Royal Court de Londres. El éxito fue tal, que llegó a representarse —en aquel mismo teatro— 2960 funciones.
La película
Cuando The Rocky Horror Show cruzó el océano rumbo a Estados Unidos, fue otro gol de media cancha, al punto que se mantuvo nueve meses en cartel en California. La creciente popularidad de este hit captó el interés de la Twentieth Century Fox, que puso un millón de dólares para llevarla al cine. Richard O’ Brien y Jim Sharman se hicieron cargo de la adaptación, y dirigió Sharman.
La película fue bautizada como
The Rocky Horror Picture Show. El elenco se compuso de caras desconocidas que llegarían a lo más alto. Entre ellas, una muy joven Susan Sarandon componiendo a Janet, y el voluminoso cantante y actor Meat Loaf. El codiciado papel del Dr. Frank ‘N’ Furter casi cae en manos de Mick Jagger, pero fue para el talentoso Tim Curry, quien ya venía interpretándolo en las tablas. El mismísimo también O’Brien mantuvo su rol, en este caso el de Riff Raff, el desagradable sirviente del travestido Dr. No hay que olvidar la participación de veterano Charles Gray. Este fallecido actor inglés se hizo famoso por hacer de villano en dos películas de la saga de James Bond: Sólo se vive dos veces (You only live twice, Lewis Gilbert, 1967) y Los diamantes son eternos (Diamonds are forever, Guy Hamilton, 1971), donde le puso el cuerpo a maquiavélico Blomfeld, personaje que apareció en otros opus 007 pero encarnado por otros grandes actores. En The Rocky… interpreta a un juez que narra los hechos (y hasta realiza unos pasos de baile sobre su escritorio). Por el lado del equipo técnico se destaca el trabajo del director de fotografía Peter Suschitsky, que luego ocupó el mismo cargo en producciones como El Imperio contraataca (The empire strikes back, Irvin Kershner, 1980), Marcianos al ataque (Mars Attack, Tim Burton, 1996), y los films de David Cronenberg desde Pacto de amor (Dead ringers, 1988) en adelante. El rodaje duró seis meses y —como suele pasar—, tuvo sus problemas. Tim Curry tenía problemas con las drogas, por lo que la producción debía taparle las venas con tiritas. A Susan Sarandon le agarró una fuerte pulmonía, pero se portó como una profesional y siguió filmando, incluso en escenas de desnudez que no le gustaban demasiado.
Ni ellos se esperaban lo que sucedería. El público más freak sintonizó con el humor y con las canciones de la película. Pronto el “de boca en boca” la transformó en una sensación underground, que la mantuvo años y años en cartel, tanto en Estados Unidos como en Inglaterra. The Guinness enciclopedy of Hollywood la definió como “La película de culto más famosa de la historia del cine”.
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Rockyhorrormanía
La Rockyhorrormanía (si es que esta palabra existe) es algo que hay que ver para creer. Como la misma gente iba a ver la película una y otra vez, terminaba por aprenderse los diálogos y las canciones. Y no solo eso. También asisten a las proyecciones disfrazados de los personajes o usando prendas similares a las del Dr. Frank ‘N’ Furter, como portaligas y maquillaje escandaloso.
Uno de los episodios musicales más inolvidables es el “Time Warp”. En la película, Charles Gray explica detallada y divertidamente los pasos para que cualquier espectador pueda formar parte de la coreografía. ¡Y los fanáticos se ponen a bailar en el cine! Este fenómeno se propagó por todos los rincones del mundo. Sobran las páginas web dedicadas al film. En paralelo, la obra de teatro continua representándose en la grandes ciudades, siempre con mucho éxito entre los entendidos. Si bien The Rocky… suele ser emitida de vez en cuando por televisión por cable, es mil veces mejor disfrutarla en esta clase de funciones, que suelen darse en algún ciclo especial. Estén atentos a cualquier proyección. No pueden retirarse de la vida sin antes ser partícipes de The Rocky Horror Picture Show.
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© Revista Axolotl, Número 14 |